lunes, 1 de noviembre de 2021


Prístina mujer


Río represado de pristina mujer, 

oculta en sus propias maravillas,

resuelta a retener el amor de ser

a pesar de su inmensidad sencilla.

inigualable belleza en profundidad

muestra atisbos en todo su exterior

ama mujer tu ser, volando en tu candor

sábado, 11 de septiembre de 2021

MI TRIGÉSIMO SEGUNDO ANIVERSARIO

 

32


Un tiempo, una distancia y un jardinero.

Una flor en el tiempo de su distancia.

La oscuridad angustiante que da el mechero

y la luz que irrumpe en la angustia del desespero.


Lo indómito que suplica el control de lo sereno.

La serenidad que a lo indómito suplica desorden.

La fuerza que se desvanece, por la absorción, a menos

y la absorción vitalizada, que la fuerza esconde.


En el inicio del viaje sin destino,

el mismo destino viajaba allí.

Para no dar con ningún atino 

un encuentro esperado, ya estaba ahí.


Aquel que se dio al inicio del viaje

porque sin cuadrar ningún pasaje

el mismo destino lo quiso así.


Del sesenta y dos al setenta

Del ochenta y ocho al ochenta y nueve

Sigue el noventa y dos y el dos

Sin saber que más se viene.


Jardinero y flor,  la penumbra tientan 

con un mechero en la oscuridad, 

pese a la angustia que causa el tiempo

que recorre distancia sin arribar

y la fuerza que absorbe el viento

que fricciona la vida al desplazar.






El Jardinero y el Sol


Un jardinero que encontró una flor,

de ella quedó enamorado- 

¡Qué hermoso es el amor!

En su corazón quedó prendado


La limpió de piedras y abrojos

Con poda y abono protegió

Buscando encontrar en sus ojos

Lo que nunca consiguió


Su amor ya no era de ella

Hace mucho lo entregó

A uno que con brillo la cegó

Con el fulgor que da una estrella

Y aunque no deja una huella

Cada día por su jardín paseó


Que rival tan poderoso,

muy difícil de vencer

para ella lo grandioso

ver el día aclarecer


El va asomando su poder

Y ella empieza a suspirar

Solo vive para amar

La presencia de aquel ser


Por más lejos que esté

Ese astro tan radiante,

el jardinero a su lado, y en vez:

ella esperando por el errante.


¡La dicha! La noche llegando

Y el jardinero la siente suya

“Es más la bulla que la cabuya”

Porque ella ahora lo está soñando


El jardinero feliz de agradecer

la hora que están las estrellas

Y aunque ella sueña con él, 

el siempre sueña con ella.

Al alba, otra vez, la habrá de perder.

pero en la noche duerme con ella.

lunes, 28 de junio de 2021

Las Alas de los Ángeles

Nunca en esta dimensión le vamos a ver las alas a un ángel, solo los reconoceremos si observamos el giro que nos dio en la vida la intervención de una persona cualquiera, la forma ilógica de cómo llegó y lo inexplicable de su acción. 

Algunos ángeles, de repente, para cumplir su misión usan el cuerpo de quienes ya conocemos, entonces remotamente nos parecerán ángeles, a menos que percibamos todo lo descrito anteriormente y lo asociemos.

Los ángeles son tan atrevidos que muchas veces usan el cuerpo de personas de quienes jamás esperaríamos algo bueno. Notas que en extrañas ocasiones individuos de mal genio, antipáticos o hasta malvados nos sorprenden con una buena acción que nos favorece; así son los ángeles, nunca en esta dimensión le vamos a ver las alas.

Pero mucho cuidado: Al diablo tampoco, en esta dimensión, le veremos la cola alguna vez.